Jaimes-Uribe et al. (2026)
histológica.
Las
causas
causal
específico
y
a
una
compresivas, infiltrativas, tóxicas e
infecciosas obligan a un manejo
reevaluación estrecha de la función
visual. (4,5,12-20,22)
Tabla 3. Tratamiento inicial y puntos críticos de seguimiento según etiología
Etiología
Tratamiento inicial
Seguimiento y puntos críticos
Metilprednisolona intravenosa por 3 a
5 días; considerar plasmaféresis si el
déficit visual es muy grave o
refractario.
Suele tener buen pronóstico visual;
valorar terapia modificadora de la
esclerosis múltiple si el contexto clínico e
imagenológico lo justifican.
Neuritis óptica asociada a
esclerosis múltiple
Requiere inmunosupresión de
mantenimiento; algunos fármacos usados
en esclerosis múltiple pueden empeorar
este trastorno.
Corticoides en altas dosis y
plasmaféresis temprana cuando la
respuesta inicial es insuficiente.
Trastornos del espectro de
neuromielitis óptica
Enfermedad asociada a
anticuerpos contra la
glicoproteína
oligodendrocitaria de
mielina
Corticoides en altas dosis; considerar
plasmaféresis si la recuperación inicial
es pobre.
Conviene un descenso oral más lento; la
recurrencia es frecuente si se suspenden
corticoides con rapidez.
Iniciar corticoides de inmediato, sin
esperar biopsia, cuando la sospecha
clínica es alta.
El objetivo principal es proteger el ojo
contralateral; valorar tocilizumab y
seguimiento reumatológico prolongado.
Arteritis de células gigantes
No existe una terapia aguda con
beneficio probado; se centra en
descartar la forma arterítica y
optimizar riesgo vascular.
Neuropatía óptica
isquémica anterior no
arterítica
Controlar hipertensión, diabetes,
dislipidemia y apnea del sueño; la cirugía
descompresiva no está recomendada.
Resonancia magnética dirigida y
derivación temprana para manejo
neuroquirúrgico, radioterápico u
orbitario según la causa.
El pronóstico depende del tiempo hasta la
descompresión; la progresión lenta no
debe conducir a retrasos diagnósticos.
Neuropatía óptica
compresiva
Corticoides sistémicos si el
mecanismo es inflamatorio, pero con
confirmación etiológica tan pronto
como sea posible.
Puede requerir biopsia y terapias
ahorradoras de corticoides o biológicos
según sarcoidosis, inmunoglobulina G4 o
neoplasia.
Neuropatía óptica infiltrativa
o granulomatosa
Suspender el tóxico y corregir déficits
vitamínicos; metanol exige antídoto y
hemodiálisis.
La recuperación depende del momento
de detección; revisar medicación y evitar
reexposición.
Neuropatía óptica tóxico-
nutricional
Tratamiento específico según el
agente causal, con cobertura
antimicrobiana adecuada antes de
usar esteroides aislados.
Sífilis, tuberculosis y Bartonella modifican
claramente el pronóstico cuando se tratan
pronto; vigilar recaídas y control
sistémico.
Neuropatía óptica
infecciosa
Fuente: síntesis de la bibliografía original (1-25). Se priorizaron esquemas iniciales y
advertencias de seguimiento con mayor impacto clínico.
persistan déficits de contraste o
Pronóstico,
recaídas
seguimiento
y
color. La enfermedad asociada a
anticuerpos contra aquaporina-4
tiene mayor riesgo de secuela
permanente, mientras que la
enfermedad asociada a anticuerpos
El pronóstico no es uniforme. La
neuritis óptica típica asociada a
esclerosis múltiple suele recuperar
buena agudeza visual, aunque
contra
la
glicoproteína
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