Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 6, Número 11 (Ed. jul – dic. 2022) ISSN: 2697-3456
Estrategia educativa para fomentar hábitos de lectura en niños de tres a cinco años
lectura a veces, y para convertirse en
un verdadero modelo lector, se debe
practicar siempre.
lectura afectivos, de confianza y con
calor de hogar (Ripalda et al., 2020).
El hábito de la lectura es un
elemento fundamental e importante
en la vida humana. La lectura es
considerada como una actividad
cognitiva, de manera que, aporta a la
persona conocimiento, libertad,
experiencias, desarrollo de la
Las instituciones educativas que
ofertan educación inicial en el país,
tienen un espacio destinado para la
lectura denominado como ambiente
o rincón de lectura, lugar donde los
niños tienen la oportunidad de formar
sus hábitos para lectura por medio
de varias actividades prácticas con
imaginación creatividad,
favorece la concentración, estimula
el razonamiento, pensamiento
y
la
cuentos,
poesías,
canciones,
pictogramas, adivinanzas, fábulas,
dramatizaciones, títeres, imágenes,
etiquetas, etc.
crítico, enriquece el lenguaje oral y
escrito (Mamani y Tamayo, 2017).
Acerca de las actividades que los
padres realizan en los tiempos libres
con sus hijos, en la presente
investigación se observa en mínimo
porcentaje la lectura. (Caride et al.,
2018) al respecto, hacen referencia
que la sociedad actual se encuentra
asediada del consumismo, de
aparatos tecnológicos, donde las
personas desde sus primeros años
de vida hasta la edad adulta se
encuentran sumergidas en el mundo
de juegos on-line, programas
televisivos, redes sociales, entre
otros; y no usan el tiempo libre o de
ocio en actividades artísticas e
intelectuales propias del ser humano
que conlleven a adquirir y mejorar el
conocimiento de las personas.
Es importante implicar siempre a la
familia en el proceso educativo y
sobre todo en lo relacionado con la
formación lectora. Para que los
niños amen la lectura, la familia debe
asumir un rol protagónico en este
proceso, es así, que sería óptimo
que cada familia en sus viviendas
tuviese un lugar destinado para la
lectura
de
acuerdo
a
sus
posibilidades, primordialmente que
sea un espacio acogedor, donde los
niños tengan los materiales del
rincón a su alcance y puedan
habitualmente en compañía de sus
padres u otro familiar realizar
actividades que fomenten hábitos de
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