Briones-Martínez et al. (2026)
promulgadas, todo bajo la condición
de autonomía financiera. Para
Mostacero (2013) el último término
mencionado, “es la capacidad que
tiene toda institución de contar con
los recursos propios. Se puede
entender como la obtención o
asignación de un fondo de
financiamiento operacional que una
entidad puede manejar libremente”
monetarios, algo que tiene un
vínculo directo con conseguir
eficiencia financiera. Por tanto, es
importante que los municipios sean
eficientes, algo que, según Cornejo y
Sánchez
tratamiento y uso óptimo de estas
rentas, siempre desde una
(2021),
representa
perspectiva de logar el mayor
impacto en el bienestar de la
comunidad.
(p. 3).
Pero, el manejo de los recursos
obtenidos vía impuesto, debe
concebir no solo el diseño de
impuestos sino también que se
ejecute la debida recaudación,
siendo este último término según
Arregui et al. (2025), “un proceso
mediante el cual las autoridades
tributarias cobran a los causantes y
Desde un contexto meramente del
Ecuador, el Código Orgánico de
Organización Territorial, Autonomía
y
Descentralización (COOTAD)
incluye el derecho de los municipios
de poseer autonomía financiera, lo
cual queda ratificado al momento de
visualizar lo dispuesto en su artículo
53, el cual, determina además, la
esencialidad de diseñar planes de
desarrollo con sus respectivas
estrategias en concordancia con los
objetivos del plan nacional, siendo
contribuyentes
todo
tipo
de
impuestos establecidos” (p. 191). De
todos modos, tanto el diseño y
recaudación de impuestos no debe
ser una acción llevada al azar, sino
que debe ser el resultado de una
debida planificación tributaria.
esta
una
de
las
premisas
fundamentales para crear mediante
ordenanzas ingresos (Asamblea
Nacional del Ecuador, 2010).
Para Ortiz et al. (2025), la
planificación tributaria consiste en la
implementación de estrategias con el
propósito de generar mayores
ingresos, o, en todo caso, disminuir
el riesgo de pérdidas de recursos
De su parte, y en el ejercicio efectivo
de la autonomía financiera, el propio
COOTAD direcciona la facultad de
generar ingresos propios desde tres
instancias: los primeros, aquellos
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